El dilema de los exámenes de inglés: IELTS o TOEFL, ¿cuál te conviene?

Por: Maureen Addison-Smith, English Tutor de Nexstep

Si se necesita certificar el nivel de un idioma por motivos de estudios en el extranjero a nivel de posgrado, abordar este punto desde una realidad informada y precisa es crucial para el logro del objetivo de inserción dentro de un contexto donde se maneja un idioma diferente al propio.  

Tener suficiente claridad acerca de dónde se está en cuanto al nivel de funcionalidad del idioma y los resultados que se desean obtener son los dos aspectos más importantes. Las grandes instituciones que manejan de manera estandarizada la evaluación tanto de IELTS como TOEFL tienen una reputación, ciencia, solidez y validez en lo que hacen.

Es importante tener en cuenta que los estudiantes pueden pensar que simplemente al pagar y obtener un cupo en un programa de estudios, están listos para comenzar. Sin embargo, es fundamental demostrar la competencia en el idioma para poder enfrentar los desafíos del programa al que se está aplicando.

TOEFL y IELTS: generalidades para tener en cuenta

Los exámenes TOEFL y IELTS son dos pruebas ampliamente reconocidas y utilizadas para evaluar el nivel de habilidad en el idioma inglés, y comparten características similares, considerándose confiables, sólidos y válidos en términos de credibilidad.

En general, se puede elegir cualquiera de los dos exámenes, a menos que se solicite uno específico para un programa de posgrado, por lo cual no hay una respuesta incorrecta en cuanto a cuál examen tomar, ya que ambos son aceptados ampliamente y cumplen con estándares reconocidos internacionalmente.

En cuanto a las versiones del IELTS, el Academic se utiliza principalmente para propósitos de estudio, mientras que el General Training se enfoca en inmigración, trabajo o simplemente vivir en un país de habla inglesa. Es importante recordar que los programas de máster siempre requieren la versión IELTS Academic.

Ambos se dividen en cuatro sesiones: Listening, Reading, Writing y Speaking. Por eso, es necesario prepararse para el examen con especial atención, entrenando cada una de estas habilidades, y comprender que estos exámenes provienen de un sistema educativo diferente al latinoamericano. Por esto, puede haber cierta confusión al respecto, y algunos estudiantes consideran que se trata simplemente de una prueba de ingreso o un examen de memorización de conocimientos específicos. Sin embargo, estos exámenes evalúan el nivel del idioma y su uso en diferentes contextos sobre una base académica.

Es importante también tener en cuenta que no existe una calificación de aprobado o reprobado en estos exámenes. En su lugar, se obtiene una puntuación que valora el uso del idioma inglés dependiendo del nivel de suficiencia y que a su vez cumple con los requisitos establecidos por el programa al que se está aplicando. Así, la calificación obtenida en el examen determinará si se alcanza o no el puntaje necesario para ingresar al programa deseado.

Es crucial entender que el hecho de tomar el examen no está relacionado con el tipo de programa al que se desea acceder pues estos exámenes no evalúan según qué programas se pretende estudiar. Por ejemplo, en el apartado de speaking de TOEFL pueden haber preguntas relacionadas con diferentes áreas, como química, astrofísica o paleontología; o en IELTS, una discusión acerca de temas actuales de interés general, como el futuro de los periódicos en formato físico versus digital. Lo importante es que los candidatos demuestren su capacidad para responder adecuadamente utilizando el contenido y el vocabulario apropiado en ambos exámenes.

TOEFL y IELTS: diferencias para tener en cuenta 

Tanto el TOEFL como el IELTS miden las mismas áreas y habilidades fundamentales del uso del idioma, pero presentan algunas diferencias en términos de formato, temáticas y propósitos específicos.

Habilidades para tomar notas

Una diferencia notable del TOEFL es que si no eres una persona que tiene habilidad para escuchar y tomar notas al mismo tiempo, es posible que encuentres más dificultades al rendir este examen. En el apartado de Listening, Speaking, y la primera parte del Writing del TOEFL, es necesario tomar apuntes. En el Listening, se incluyen tanto conversaciones de alrededor de 3 minutos como presentaciones de clases magistrales de aproximadamente 7 minutos, de manera que en la medida que se avanza, y cuando llegas a la tercera clase, puede resultar confuso.  

En cambio, en el IELTS, las preguntas se presentan antes de comenzar a escuchar, y con un tiempo para analizar las preguntas, y se incluye una sola clase magistral o presentación extensa.

Temáticas

También, en el TOEFL, se pueden presentar más temas relacionados con la historia de Estados Unidos, incluyendo reservas indígenas, la expansión hacia California por la fiebre del oro o los Indios Apaches. Aunque algunos alumnos pueden cuestionar la relevancia de estos temas, es importante tener en cuenta que si se planea vivir en Estados Unidos, es cuando menos necesario tener algún conocimiento básico de su extensa historia.

En cambio, en el IELTS, es posible que se presenten textos con hechos históricos, pero a nivel mundial, incluyendo temas de la historia de Gran Bretaña o de la Segunda Guerra Mundial con un enfoque que tiende a ser más general en términos de historia.

Modalidad

El TOEFL se realiza completamente en una computadora, mientras que en el IELTS, la parte de Speaking es presencial y puede realizarse el día anterior, antes o después de las otras secciones del examen.

En el TOEFL, cuando se acude a un centro, el examen es tomado por todos los examinados al mismo tiempo, lo que significa que cuando se graba el apartado de Speaking, algunos estudiantes están escribiendo mientras otros están hablando, lo que puede generar estrés. Sin embargo, esto no ocurre en la modalidad de TOEFL Home Edition, aunque no todos los programas de postgrado aceptan esta modalidad.

En el IELTS, en cambio, el apartado de Speaking se realiza a través de una entrevista con un interlocutor en una sala aparte. Claramente es muy distinto a realizar una grabación, pero también hay más tranquilidad ambiental para realizar la entrevista en vivo. 

Equivalencias 

En cuanto a las equivalencias, en teoría son lineales, pero debido a que el TOEFL tiene una escala de 0 a 120 y el IELTS de 1 a 9, no todas las bandas son equivalentes. A medida que se asciende en los niveles del IELTS, las bandas corresponden a puntajes más estrechos en el TOEFL.

En términos de conveniencia, puede ser más beneficioso realizar el IELTS si se planea postular a varios programas, ya que solo se necesita cumplir con un puntaje único (por ejemplo 7), pero con respecto al TOEFL, los puntajes requeridos por cada programa pueden ser diferentes.

Tipos de preguntas

En el TOEFL, la gran mayoría de las preguntas son de selección múltiple, y a medida que se avanza, pueden incluir preguntas retóricas (“cómo”, “por qué”, “cuál es la actitud del autor o hablante”), por lo que es importante conocer este tipo de preguntas de antemano. 

En el IELTS, las actividades de escucha y lectura pueden incluir rellenar espacios en blanco o relacionar nombres con teorías, actividades más conocidas en el sistema educativo actual del inglés. 

Por lo tanto, en el TOEFL, todas las preguntas se presentan de manera similar, y el estudiante debe identificar qué tipo de pregunta es, no es tan intuitivo como en el IELTS.

Resultados

En cuanto a los resultados, al finalizar las secciones de Listening y Reading del TOEFL, se muestra un promedio en la pantalla, que no es oficial, pero brinda una idea general del rendimiento. En el TOEFL Home Edition, los resultados suelen estar disponibles aproximadamente en 5 días, mientras que en un centro de exámenes, oficialmente se espera un plazo de 21 días, aunque generalmente llegan antes.

En el IELTS, los resultados para la versión en papel se obtienen en 13 días, y la versión en computadora alrededor de 3 días, pero no se brindan resultados preliminares.

Razones para certificar el inglés

Aunque para algunos es obvio, existen diversas razones para esto, las cuales no son sólo para garantizar que una persona pueda funcionar e integrarse en un contexto académico anglosajón. Debido al movimiento migratorio de personas, por diversos motivos, a diversos lugares, las obligaciones legales juegan también un papel fundamental, puesto que no es sólo la persona que emigra sino el país que acoge y se compromete a proteger a dicha persona. Por ende, es apenas lógico pensar que se debe demostrar un rango de funcionalidad, y ya en términos académicos, la capacidad clara de comprender el contexto y contenido de estudios, y poder comunicarse dentro de la sociedad.

De tal manera, un examen de suficiencia bien sea IELTS, TOEFL, u otro, no tiene más que un objetivo: certificar el nivel de inglés a través de herramientas globales de evaluación en las 4 áreas comunicacionales básicas, todo dentro del contexto y formato clásico del país de origen, con ítems de evaluación y contenidos clásicos y comunes. Esto, sin embargo, presenta algunas veces una barrera, dependiendo del origen de la persona que quiere certificar su nivel de inglés, pues dentro de su propio contexto y educación, los formatos pueden requerir cierta formación adicional dadas las diferencias culturales.

En India, el TOEFL es más popular, mientras que en el Caribe y México, también es ampliamente reconocido. El IELTS es ampliamente aceptado en muchos países alrededor del mundo y más preferido al aplicar a universidades del Reino Unido y países de la Commonwealth, como Canadá o Nueva Zelanda.

Por otro lado, el IELTS ha comenzado a ofrecer la opción de tomarlo desde casa en algunos países, iniciando con un programa piloto en la India en febrero pasado. Se espera que esta opción se expanda a nivel mundial en el transcurso del año.

Lo más importante

De acuerdo con estudios avalados tanto por ETS y IELTS, regentes de TOEFL y IELTS respectivamente, e investigaciones de Cambridge y el centro de desarrollo de idiomas de la comunidad europea, los avances en la adquisición y funcionalidad del inglés por nivel pueden ser medidos en horas y tiempos de progreso, recomendándole unas 96 horas o 6 meses de aprendizaje formal para ir de un nivel a otro. 

Por ejemplo, si una persona tiene un nivel intermedio y necesita llegar a un intermedio alto, se le recomienda tener una formación de 4 horas académicas por semana, lo que, en 6 meses, representa 96 horas académicas de trabajo.

Ciertamente, tener el nivel de inglés apropiado es casi tan importante como tener el entrenamiento, técnica y práctica suficientes para maximizar los resultados en un examen de suficiencia, particularmente si el formato no es familiar o cómodo. Para ello, las mismas instituciones que rigen y aplican dichas evaluaciones, recomiendan un mínimo de tres meses para la familiarización y práctica de un examen de suficiencia, sobre la base que se dará también una continuidad al reciclaje y uso apropiado del inglés dentro del contexto general, lo cual representa unas 48 horas de trabajo.

Si quieres mejorar o entrenar para un examen, en Nexstep tenemos Cursos de Nivelación de inglés para quienes se encuentran en un nivel Intermedio alto y Trainings para TOEFL y IELTS, los cuales ayudan a maximizar los resultados. También contamos con Workshops de habilidades específicas una vez al año.